Algunas indicaciones del primer año en el control sano:

  1. Alimentación

Lactancia materna exclusiva

La actividad muscular del amamantamiento es un estímulo indispensable para el crecimiento armónico de las estructuras óseas y para formar patrones funcionales normales.

La recomendación nutricional promueve una lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y complementada hasta los 2 años o más, respetando los deseos de la madre y del niño.

A los 18 meses de edad, el niño no debería tomar biberón nocturno. Si esta alimentación se mantiene por prescripción del equipo de salud, se debe recomendar la higienización de los dientes después de su consumo.

Las recomendaciones nutricionales promueven una alimentación sin sal ni azúcar añadida durante los primeros 1000 días de vida del niño.

Uso de medicamentos azucarados

Los medicamentos en jarabes azucarados constituyen en una fuente más de consumo de hidratos de carbono, que deben ser controlados ya sea prescribiendo medicamentos sin azúcar o indicando el lavado de los dientes y/o enjuague de la boca, después de su ingesta.

Hábitos:

Hábito de cepillado

El cepillado de dientes debe iniciarse con la aparición de los incisivos inferiores. Desde la aparición del primer diente, el cepillado debe ser realizado por un adulto. Cuando la motricidad del niño lo permita, éste puede pasar el cepillo por sus dientes para formar el hábito y posteriormente el adulto debe cepillarlos correctamente.  Se sugiere indicar el cepillado en forma independiente cuando el niño logra escribir correctamente, manteniendo la supervisión del adulto.

Uso de pasta de dientes

Los menores de 2 años no deben usar pasta dental.  Para niños menores de 6 años, se recomienda usar pasta de dientes infantil de 400-500 ppm de flúor. Desde los 6 años, se debe utilizar pasta de dientes de  adultos con 1000-1500 ppm de flúor.  La cantidad de pasta máxima recomendada es el equivalente al tamaño de una arveja.